Mira.
En los años 80, en toda la Cordillera Cantábrica quedaban menos de 100 osos.
Menos de cien.
El oso pardo cantábrico estaba a un mal año de desaparecer.
Hoy hay más de 370. Y el último censo, con el año reproductor 2025-2026 ya cerrado, confirma que siguen subiendo.
Esa es la respuesta corta a cuántos osos hay en la Cordillera Cantábrica. La larga es mejor.
Cómo se cuenta un animal que no quiere que lo cuenten
Nadie sube al monte con un cuaderno a hacer palotes.
Se recogen pelos de los árboles donde el oso se rasca.
Se recogen excrementos.
Se analiza el ADN.
Cada oso tiene un perfil genético único. Si el mismo aparece doce veces, es un oso, no doce.
A eso se suma el recuento de osas con crías cada primavera y el foto-trampeo en los pasos de siempre.
El resultado no es un número redondo. Es una horquilla: “entre 350 y 400”, “más de 370”.
Y sube cada año.
¿Cuántos osos hay en Asturias? ¿Y en Cantabria?
Los osos no entienden de fronteras autonómicas, así que los censos hablan de dos núcleos, no de regiones.
El núcleo occidental es el grande: unos 250 osos repartidos entre Asturias, el norte de León y la sierra de Lugo. En Asturias viven sobre todo en Somiedo, Fuentes del Narcea y los valles del centro. Por eso, cuando alguien pregunta cuántos osos hay en Asturias, la respuesta honesta es “unos 130”: el reparto por comunidades de aquel censo dio a Asturias en torno a 131, por detrás de Castilla y León (197), que suma toda la vertiente sur de la Cordillera.
El núcleo oriental es el pequeño pero crece rápido: unos 120 ejemplares entre el oriente de Asturias, León, Palencia y Cantabria. En Cantabria el oso vive sobre todo en Liébana y el alto Campoo, con varias decenas ya (al menos 32 en el censo de 2020), y cada año se ven más.
¿Y los osos de Cabárceno? No cuentan. El Parque de la Naturaleza de Cabárceno, en Cantabria, tiene uno de los grupos de osos pardos en semilibertad más grandes de Europa, pero son osos de recinto: no forman parte de la población salvaje ni entran en los censos.
Son estimaciones, no recuentos exactos. Pero la tendencia sí es clara en los dos núcleos: hacia arriba.
Además pasa algo que hace una década era un sueño: hay osos cruzando entre el núcleo occidental y el oriental. Una sola población, conectada.
Bien.
Aquí está lo que de verdad dicen esas cifras.
Primero: ver un oso ya no es imposible. Con esta densidad, las zonas de avistamiento de Somiedo, Fuentes del Narcea o Liébana dan opciones reales en la época buena.
Segundo: más osos, más problemas que gestionar. Ataques al ganado, atropellos, basura. La convivencia se pelea cada día, y el turismo con guía local es parte de la solución.
Tercero, y este importa: 370 osos caben en un estadio de fútbol.
Una enfermedad, una oleada de furtivismo, unos cuantos atropellos seguidos, y se van décadas de trabajo.
La recuperación es real. Frágil, pero real. La firman el Principado de Asturias, la Fundación Oso Pardo, la Fundación Oso de Asturias y cuarenta años de gente que decidió que el oso se quedaba.
Dónde ver esta historia con tus ojos
En La Casa del Oso te contamos dónde vive el oso y cómo verlo sin molestarlo.
El resumen visual está en los centros: la Casa del Oso de Proaza, el de Somiedo y la Casa de la Naturaleza de Pesaguero.
Y el capítulo más reciente se escribe en Muniellos y Fuentes del Narcea, el robledal que hoy hace de santuario.
Consejo de la casa: cuando leas “370 osos”, no pienses en una cifra. Piensa en un estadio medio lleno. Así se entiende lo que hay en juego.
Mañana seguimos.